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Las primeras facturas de la historia

mesopotamia

Las primeras facturas de la historia

Sabemos que las facturas son el comprobante físico o electrónico de una transacción, sea de gasto o no, pero, ¿siempre han sido del mismo modo? ¿Cuándo empezaron a utilizarse? ¿Cómo llegaron a ser tal y como las conocemos ahora?

 

Empecemos por conocer su significado o etimología:

«Factura» proviene de la palabra latina facere(hacer), el infinitivo del presente activo de faciō, que a su vez proviene del protoitálico *fak-i-, y este del protoindoeuropeo *dʰeh₁- («poner»), *dʰh₁-k- («hacer»). Facere es una palabra muy interesante, ya que de ella provienen otras muy utilizadas diariamente, pero ciñéndonos a las facturas, algo a destacar es que «factura, facturae» era sustantivo femenino(1ª declinación) de la cual provino directamente la palabra «fechura«, utilizada en el castellano antiguo y que actualmente conocemos como «hechura», palabra no demasiado popular pero todavía en uso.

 

Los primeros recibos

No fueron relatos, ni poesías ni cánticos: los primeros escritos fueron cuentas.
El ser humano siempre ha querido organizar su entorno: concibe el mundo como un lugar de caos y necesita ordenar el trocito donde vive, cuando el mundo, en realidad, únicamente es, pero nos aporta paz tener el control.
Así pues, lo primero que se quiso plasmar de forma escrita fue el control sobre las cuentas.

 

tablilla de kish

La Tablilla de Kish es una tablilla de piedra caliza datada en el 3.500 a. C. hallada en Tell al-Uhaymir, Babilonia(Irak), en el emplazamiento de la antigua ciudad sumeria de Kish. Cubierta de escritura cuneiforme(pictográfica), se considera la más antigua muestra de escritura. Puede apreciarse en ella la transición entre la protoescritura y la emergencia de un silabario.

Según investigadores, la inscripción trataría de actividades económicas, aunque es difícil de descifrar.

 

Para hacernos una idea de la importancia que tenían las cuentas, el primer nombre propio(el más antiguo) del que tenemos constancia en la historia fue el de un contador o contable. Ese trata de una tablilla de arcilla sumeria, también cuneiforme, de hace unos 5.000 años, proveniente de la ciudad de Uruk(3.400 – 3.000 a.C.).

En ella se pudo descifrar:

«29,086 medidas cebada 37 meses Kushim«

Según el historiador y escritor israelí Yuval Noah Harari, la interpretación más probable de esta oración es:

«Se recibieron un total de 29,086 medidas de cebada a lo largo de 37 meses. Firmado, Kushim

Quizá Kushim es el primero encontrado, pero no el único:

Unas generaciones posteriores a Kushim, alrededor de 3.100 a.C., encontramos otro recibo, antes incluso de ver el nombre de ningún rey o profeta:

 “Dos esclavos propiedad de Gal-Sal. En-pap X y Sukkalgir

En esta tablilla podemos observar el nombre de un amo y el de sus dos esclavos.

La antigua Mesopotamia es como un cofre con montones de tesoros en forma de pedacitos de historia.

 

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